Refuerzo a la seguridad ciudadana: 59 policías se graduaron en Operaciones Tácticas Urbanas para blindar a Urabá, Córdoba y Chocó

APARTADÓ, ANTIOQUIA – MAYO 21 de 2026
En una estrategia orientada a contrarrestar la criminalidad de alto impacto y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones críticas de orden público, el Departamento de Policía Urabá realizó la clausura del Curso de Operaciones Tácticas Urbanas. Tras un mes de riguroso entrenamiento militar y policial, un grupo selecto de 59 uniformados culminó con éxito esta especialización en las instalaciones del comando regional.
El contingente de graduados está conformado por 52 hombres y 7 mujeres de la institución, adscritos a unidades clave de los departamentos de Policía de Urabá, Córdoba, Chocó y la Policía Metropolitana de Montería. Este despliegue de personal técnico reforzará la vigilancia y la contención del delito en todo el noroccidente del país, con especial énfasis en el eje bananero y el Darién chocoano.
Entrenamiento de alta exigencia y toma de decisiones

La capacitación, que se extendió por 30 días continuos, sometió a los uniformados a desafíos físicos, mentales y operacionales al más alto nivel. El programa fue diseñado para dotar a las patrullas de las destrezas necesarias para intervenir en escenarios urbanos y semiurbanos de alta complejidad.
Áreas de fortalecimiento táctico:
- Reacción inmediata: Maniobras avanzadas de despliegue y contrarresto de ataques en perímetros cerrados o de alta densidad poblacional.
- Liderazgo bajo presión: Simulación de escenarios de estrés para optimizar la toma de decisiones rápidas y el trabajo en equipo en situaciones de rescate o asedio.
- Marco legal estricto: Todo el entrenamiento se desarrolló bajo la doctrina del respeto absoluto por los derechos humanos, el uso legítimo de la fuerza y el principio de legalidad.
Respaldo de instructores de élite

El comando de la Policía Nacional extendió un reconocimiento especial al cuerpo de instructores de la Escuela Antisecuestro y Antiextorsión, unidad de élite de la institución que se encargó de transferir su experiencia y conocimiento en terreno a los graduados. Su rol fue fundamental para certificar que el grupo cuenta con las competencias operativas requeridas para combatir flagelos como el microtráfico, la extorsión comercial y el sicariato.
Con este nuevo personal calificado en las calles, las autoridades buscan dinamizar las operaciones sostenidas en las zonas periféricas y céntricas de los municipios del territorio, garantizando entornos más seguros para el comercio y la vida comunitaria. La institución confirmó que continuará programando estos ciclos de formación técnica para mantener a sus cuadrantes y grupos de apoyo actualizados ante las mutaciones del crimen organizado en la región.






