La comunidad anuncia nuevos posibles bloqueos en marzo. Exigen la presencia del gobernador Erasmo Zuleta y autoridades nacionales para evitar quedar incomunicados.
Los habitantes del corregimiento de Puerto Rey han lanzado una última advertencia: si no hay soluciones estructurales inmediatas, la vía nacional que comunica a Montería con Arboletes y el Urabá antioqueño será bloqueada en marzo nuevamente. La razón es una emergencia ambiental y civil que no da espera: el mar está a pocos metros de “tragarse” la calzada asfáltica, lo que dejaría incomunicada de forma definitiva a la región.
Una vía en riesgo inminente
La erosión en este punto de la geografía cordobesa ha alcanzado niveles críticos. Estudios recientes indican que la línea costera en Puerto Rey retrocede a una tasa de 3.3 metros anuales. Actualmente, la carretera es la única barrera que impide que el mar inunde cerca de 200 hectáreas de tierra y zonas residenciales.
La comunidad ha denunciado que el fenómeno de mar de leva ha acelerado el deterioro en los últimos meses, reduciendo la distancia entre las olas y la berma de la vía a solo un par de metros en los puntos más críticos.
El llamado a las autoridades
Los líderes comunales y habitantes de Puerto Rey han dirigido un llamado urgente a:
Erasmo Zuleta Bechara: Gobernador de Córdoba, a quien le exigen liderar la gestión ante el Gobierno Nacional.
Invías: Como responsable de la infraestructura vial nacional, para que ejecute obras de defensa permanentes y no soluciones temporales.
Dimar: Para que brinde el soporte técnico y los permisos necesarios para las intervenciones en la zona costera.
“No queremos pañitos de agua tibia ni que nos desvíen la vía, porque eso mataría nuestro comercio y turismo. Necesitamos que protejan la carretera y nuestro pueblo”, manifiestan los líderes de la zona.
Impacto de un posible cierre
El riesgo de quedar incomunicados no es menor. Esta ruta es vital para el transporte de banano, plátano y productos perecederos que salen del Urabá hacia el centro del país y la Costa Caribe. Un colapso de la vía generaría pérdidas millonarias y afectaría el abastecimiento de combustible y alimentos en varios municipios de ambos departamentos.
Hasta el momento, más de 100 casas y una escuela ya han sido reclamados por el océano en Puerto Rey. La comunidad insiste en que no levantarán su voz de protesta hasta que vean maquinaria y compromisos reales en el territorio







